¿Qué es el herpes?

Algunas personas no tienen síntomas. O si los tienen, son tan leves que pasan inadvertidos. Muchas veces la gente confunde sus lesiones con acné, pelos encarnados, picaduras de insectos, hemorroides, cortes de afeitadas, etc.

Es sólo cuando la molestia y el dolor se intensifican tanto que se dan cuenta del problema y acuden al médico para descubrir que tienen un verdadero enemigo interior: el herpes genital.

El virus del herpes es muy común, es crónico y no tiene cura. Básicamente, hay dos tipos de herpes: el oral, que te puede dar heridas secas o úlceras en la boca, y el genital, que causa síntomas parecidos a éstos, sólo que en los genitales. El virus se puede pasar de la boca a los genitales a través del sexo oral.

La enfermedad afecta a cada persona en forma diferente. Además, la falta de síntomas o la dificultad de reconocerlos, hace que el 90 por ciento de las personas portadoras del herpes caminen por ahí sin saber que tienen el virus durmiendo, muy cómodamente, dentro de su cuerpo. Pero no confies en las apariencias, el virus está allí, latente, contagioso y, tarde o temprano, despertará.

Cuando conoció a su novio, Juliana, le hizo casi todo tipo de preguntas imaginables para saber si tenía enfermedades venéreas. Pero no se le ocurrió averiguar si tenía alguna úlcera en la boca.

herpes

"Tenía 20 años cuando me contagié. Mi pareja me pasó el virus a través del sexo oral, porque tenía una lesión seca en la boca. Mucha gente no se da cuenta de que las pequeñas úlceras bucales son herpes y que son una forma de transmitir el virus", cuenta Juliana.

Las mujeres son más afectadas que los hombres (26 por ciento contra 19 por ciento). Según Juliana, un método aconsejable para las mujeres es que se pongan un protector de caucho o un condón que cubra completamente sus genitales cuando tengan sexo oral.

El herpes casi siempre se transmite sexualmente. "Es muy raro que el virus se contagie por contacto con sanitarios infectados, toallas húmedas u objetos similares", dice Mackowiak, enfermera especializada en ginecología y obstetricia que se dedica hace 35 años a educar sobre enfermedades sexuales.

"Los síntomas más comunes de la primera infección pueden incluir hinchazón, dolor, picazón y ardor en los genitales y alrededores", explica Mackowiak". Luego se pueden producir úlceras y otras heridas.

En principio, el herpes no es una efermedad grave, pero si las lesiones que produce (las úlceras) no son tratadas a tiempo, puedes estar más vulnerable al VIH, el virus que causa el SIDA.

Cómo defenderte del herpes

Si sospechas que puedes haber estado en contacto con el herpes, debes ir a un médico en el cual confías. Como medida preventiva, puedes realizarte una prueba de sangre, que consiste en un pinchazo en un dedo que se hace en el consultorio médico y tiene 100 por ciento de certeza.

Si ya tienes síntomas, como heridas o úlceras, el médico tomará una muestra de la úlcera para determinar si portas el virus. "El examen no funcionará si las heridas han sanado o tienen más de dos días de aparecidas", aclara Mackowiak.

Acuérdate: el herpes se puede contagiar aunque no haya heridas.

¿Qué puedes hacer para reducir el riesgo de contraer el herpes?

Pónte un condón con espermicidas que contengan nonoxynol-9 durante cualquier acto sexual. El condón es el método más efectivo para prevenir el contacto directo de la piel o intercambio de fluidos corporales (semen o sangre) durante el sexo, incluyendo el sexo oral.

Tus probabilidades de contagio disminuyen si eres monógamo.

Pregúntale a tu novio o novia sobre posibles lesiones.

Habla con tu novio o novia acerca de su historia sexual previa y el uso de drogas.

Conocer estos hechos puede representar la diferencia entre tener una buena salud sexual o no.

¿Cataratas? Quizás es momento de hacer la cirugía

La catarata es la opacidad del cristalino del ojo, el cual es el lente que enfoca las imágenes en la retina.

A través del tiempo el cristalino crece, aumentando su tamaño, densidad y peso, disminuyendo su transparencia y afectando la calidad de visión progresivamente hasta la pérdida parcial o total de la visión útil.

Clases de Cataratas

Las cataratas pueden ser: congénitas, seniles, traumáticas o secundarias.

La catarata congénita se presenta por anomalías en la formación del cristalino por causas hereditarias o por enfermedades adquiridas por la madre durante el embarazo.

La catarata senil aparece como resultado de los cambios relacionados con la edad.

La catarata traumática es producida por traumatismos: golpes, quemaduras químicas, calor intenso, radiación.

La catarata secundaria es provocada por inflamación intraocular, por el uso indebido y prolongado de esteroides, o por defectos en el metabolismo y en la nutrición.

Cataratas

Sintomatología

Depende del tipo de catarata. Aquellas en las que se afecta el área central en la cápsula son las que más incapacitan y requieren pronta cirugía. Las cataratas que afectan la periferia y dejan el área central libre no requieren cirugía sino cuando el área central se compromete.

Hay un tipo de catarata nuclear que permite que el paciente pueda ver hasta edad muy avanzada; la refracción va cambiando lentamente con el tiempo y el ojo se va volviendo miope, hasta que el paciente que usaba gafas para la lectura deja de usarlas y debe entonces usar gafas para lejos. Es el típico caso de la persona de 80 años que lee sin gafas.

El desarrollo de la catarata puede ser diferente de un ojo al otro y puede encontrarse un paciente con visión de lejos en un ojo y de cerca en el otro. Otro tipo de catarata nuclear llamado ‘en gota de aceite’, produce una miopía muy rápidamente, llegando a una incapacidad visual tempranamente. A medida que la catarata se hace más densa la visión va empeorando, hasta el punto que no se puede mejorar con el cambio de las gafas.

Examen

Lo debe realizar el Médico Oftalmólogo y debe ser un examen completo: examen funcional, examen biomicroscópico y oftalmoscopia indirecta.

Tratamiento

El momento de la cirugía de cataratas lo define el paciente según sus necesidades visuales. Si la visión disminuida por la catarata incapacita al paciente para las labores cotidianas, es el momento de hacer la cirugía. Las cataratas hipermaduras son la excepción, pues estas cataratas pueden provocar glaucoma secundario, por lo cual deben ser operadas lo más pronto posible. La técnica quirúrgica depende del tipo de catarata.